
Hindenburg se retiró del Ejército en 1911, cuando contaba 63 años de edad, pero tres años más tarde, al comenzar la Primera Guerra Mundial, se reincorporó como comandante en jefe del VIII Ejército, que operaba en el Frente del este. Al vencer al Ejército ruso en la batalla de Tannenberg (1914), se convirtió en héroe, consiguió fama y honor y fue nombrado Mariscal de campo. Desde entonces se le conoció como "El Vencedor de Tannenberg".
En agosto de 1916 entró a formar parte del Estado Mayor junto a Erich Ludendorff. En 1918 intentó salvar la monarquía, aconsejando a Guillermo II que abandonase el país. Procuró sofocar los disturbios entre la población colaborando con el nuevo gobierno. Al firmarse el Tratado de Versalles en julio de 1919, Hindenburg dimitió. Ante la comisión de investigación de la Asamblea Nacional afirmó que el Ejército Alemán había sido invicto en el campo de batalla y que la derrota había sido debida a la Revolución de Noviembre. De esta forma, dio pie a la leyenda de la puñalada por la espalda (Dolchstoßlegende).
No hay comentarios:
Publicar un comentario