viernes, 8 de abril de 2011

La Barraca

La Barraca fue un grupo de teatro universitario dirigido por Federico García Lorca. Su nacimiento tuvo lugar al comienzo de la Segunda República y estaba enmarcado dentro del proyecto gubernamental de las Misiones Pedagógicas, pretendiendo llevar el teatro clásico español a zonas con poca actividad cultural de la península ibérica.

La Compañía Universitaria de teatro La Barraca fue creada durante la II República Española; sistema político instaurado el 14 de abril de 1931, tras el abandono de sus funciones del rey Alfonso XIII. El interés del nuevo gobierno por modernizar el país y vertebrar el sistema educativo español, propiciaron el inicio de las andaduras de la barraca en julio de 1932.

Esperpento

Lo grotesco como forma de expresión:
-la degradación de los personajes.
-la reificación o cosificación de los personajes, reducidos a mero signo o a muñecos.
-la animalización o fusión de formas humanas y animales
-la literaturización del lenguaje coloquial, frecuentemente investido de todo tipo de intertextualidades.
-el abuso del contraste
-la mezcla de mundo real y de pesadilla
-la distorsión de la escena exterior

La deformación sistemática de la realidad:
-la apariencia de burla y caricatura de la realidad
-el significado profundo, semi transparente, cargado de crítica e intención satírica que constituye la auténtica lección moral

La presencia de la muerte como personaje fundamental.

La vida bohemia

Es vivir tranquilamente,sin preocuparse del dinero,teniendo las menos obligaciones posibles.

Argumento de Bodas de sangre

El argumento principal de la obra es la futura boda que unirá al Novio con la Novia. Pero la tragedia está presente e impedirá que este matrimonio llegue a consumarse. La Novia, que guardaba su amor por Leonardo en el olvido, vuelve a despertar cuando ve a su antiguo novio el día de su boda.
La obra plantea el conflicto entre dos familias. Por un lado, la parentela del novio y la madre, quien ha perdido a su marido y a uno de sus hijos por culpa de la otra familia. La familia de Leonardo, la de los Félix, está también abocada a la catástrofe porque este aún está enamorado de la novia, una joven con la que estuvo saliendo durante tres años y que aun estando él casado y con un hijo, no ha podido olvidar.
Finalmente el novio y la novia se casan pero al poco tiempo , la novia y Leonardo se escapan juntos para hacer realidad su sueño de estar juntos. El novio los persigue por el bosque hasta que los encuentra y entonces, en una lucha entre Leonardo y el novio, ambos mueren.
La novia, que siente que ya no tiene razones para vivir, visita a la madre del novio, no para pedirle perdón sino para que le quite la vida a ella también. La madre, por su parte, no es capaz ni de tocarla. Aunque desearía poder atender la petición de la joven, no tiene fuerzas para hacer nada, al perder lo único que le quedaba: su hijo.

PERSONAJES:
-La madre
-El novio
-La novia
-Padre de la novia
-Leonardo

Argumento de Luces de Bohemia

El tema principal es la bohemia y su estilo de vida. Apoyándose argumentalmente en el relato de la muerte de Máximo Estrella, el autor nos presenta las partes heroica y triste de la bohemia.

En Luces de Bohemia, se reflejan todos los elementos de la mitología bohemia literaria. Hasta el punto que determinadas escenas no tienen importancia alguna para el desarrollo de la historia y tienen como misión la de informar sobre este estilo de vida.

Otros temas son: la lucha del proletariado, huelga del proletariado; la detención y muerte del “paria” catalán, los temores confesados por el anarquista se confirman más tarde. Es fusilado pero la gente cree que ha sido por intentarse escapar.

En esta obra se desarrolla la historia de las Últimas horas de la vida del poeta ciego Máximo Estrella. Horas que transcurren en un vagabundeo por la noche madrileña, al final de la cual, el poeta acabará muriendo miserablemente, en la calle, a la puerta de su propia casa, tras haber “visto” su muerte minutos antes.

Desaparecido Máximo estrella, la acción continua a través de: su velatorio; una conversación entre el marqués de Bradomín y Rubén Darío, amigos de Máximo; y una escena en la taberna de Pica Lagartos; en la que se da a entender que Madam Collet y Claudinita, familia de Max, se han suicidado; suicidio que había propuesto Max en la primera escena para solucionar los problemas económicos.

Pero hay que destacar los argumentos que surgen paralelos al principal, como son: el de la huelga, presente en toda la obra a través de ruidos, voces, y, sobre todo, en la escena undécima, en la que una mujer sostiene a su hijo muerto en brazos, producto de la represión policial por motivo de la huelga; y el de la muerte del compañero de cárcel de Max, uno de los momentos más dramáticos de la obra.

PERSONAJES:
-Maximo Estrella
-Latino de Hispalis
-Madame Collet y Caudinita
-Zaratustra

Carlos Arniches


(Carlos Arniches y Barrera; Alicante, 1866 - Madrid, 1943) Comediógrafo español considerado el más claro continuador del sainete costumbrista del siglo XIX. De joven colaboró con el diario La Vanguardia, de Barcelona, hasta que se trasladó a Madrid. Encontró un protector en el músico Ruperto Chapí, autor de numerosas partituras del género chico y hombre popularísimo. Con su ayuda, Arniches logró entrar en el mundo teatral madrileño. Antes había colaborado en diversas publicaciones; pero su verdadera vocación era el teatro.

Su primera producción consiste en sainetes y libretos para algunas zarzuelas de fines del siglo XIX y principios del XX en colaboración con Cantó, García Álvarez, Fernández Shaw y otros. Después desarrolló el llamado género chico (sainete musical y cuadro de costumbres de vivo colorido local) hasta transformarlo en comedia sin música.

El ambiente que recrea esta faceta de su obra suele ser el Madrid finisecular, popular y castizo, con personajes que hablan un lenguaje alambicado que abunda en chistes veloces y giros rápidos. Arniches no sólo se limitó reproducir la jerga de ese Madrid tan peculiar, sino que fue creador de muchas expresiones que, una vez representadas, pasaron a ser de dominio público. A esta parte de su producción pertenecen títulos tales como Las estrellas (1904), La flor del barrio (1919) o Los milagros del jornal (1924).

La crítica suele dividir la totalidad de su obra en tres apartados, que cultivó indistintamente: género chico, sainete extenso y tragedia grotesca. En el primero merecen mencionarse La fiesta de san Antón (1898) y El santo de la Isidra (1902); en cuanto al tercero, Arniches fundió lo dramático con lo caricaturesco, anticipándose en cierta forma a los esperpentos de Ramón del Valle-Inclán. Su ambiente suele ser idéntico al del sainete, pero aquí lo cómico encubre una emoción grave que sirve para introducir la crítica, el humor negro o la tesis social. Entre sus restantes títulos cabe recordar La señorita de Trévelez (1916), Los caciques (1920), La heroica vida (1921) y Es mi hombre (1921).

Jacinto Benavente


(Jacinto Benavente Martínez; Madrid, 1866 - 1954) Dramaturgo español cuyos comienzos en El nido ajeno (1894) permitieron vislumbrar una profunda renovación del teatro en castellano. No obstante, la situación de la escena española le aconsejó inclinarse por obras de gran éxito en lugar de comprometerse con una producción exigente, pero minoritaria e incomprendida.

El valor de su extenso trabajo radica en la introducción de referentes europeos y modernos en el teatro español. Benavente, quien conocía muy bien la producción escénica que se desarrollaba más allá de los Pirineos, entre autores tales como G. DAnnunzio, O. Wilde, M. Maeterlinck, H. Ibsen y B. Shaw, supo incorporar con acierto influencias que resaltaron notablemente muchas de las cualidades de su teatro, tales como la variedad y perfección de los recursos que introdujo en la escena, una gracia inteligente que recorre la sátira social que despliega, y unos diálogos vivos, chispeantes, muy dinámicos.

Sin embargo, la preeminencia de los aspectos escénicos sobre lo dramático puro, así como un espíritu burlón y frívolo, le restan profundidad y alcance a muchas de sus piezas, convirtiéndolas en brillantes fuegos artificiales. Esa tendencia se puso de manifiesto en su segunda obra, Gente conocida (1896), así como en las que le sucedieron: La comida de las fieras (1898) y La noche del sábado (1903). En ellas puede comprobarse cómo el autor amortigua de forma significativa el tono de su crítica, centrada en las clases aristocráticas y acomodadas de la sociedad, para sustituirla por una reprobación simpática, amable, casi paternal, que no por casualidad obtuvo los favores del público.

Culminación de esta corriente de su trabajo sería la que está considerada su obra más representativa y lograda: Los intereses creados (1907). En ella presenta una afilada sátira del mundo de los negocios; particularmente atractiva, desde un punto de vista técnico, por la sabia combinación de elementos procedentes de la commedia dellarte con otros que brotan del teatro clásico español. Esta pieza continuó en otra, menos conseguida, y que a juicio de muchos críticos fracasó: La ciudad alegre y confiada (1916). El punto de vista que adopta Benavente en esta franja de su producción es el de un escéptico que desconfía profundamente de la naturaleza humana y de la sociedad en la que aquélla se manifiesta con frívola hipocresía cuando no simple crueldad.

Otra vertiente cultivada por el autor fue la del drama rural, en obras que, como Señora Ama (1908) o La malquerida (1913), contrastan frontalmente con el grueso de su producción. Esta faceta de su trabajo proyecta tal intensidad trágica que sus trazos sombríos parecen hablar de otro hombre, rastro de un primer Benavente que, tal vez, pretendía un teatro más en consonancia con los valores de la Generación del 98. Son dramas de grandes pasiones que se desarrollan en un medio aldeano asfixiante y brutal, primario, y en los que palpita un clima de carácter naturalista.

Federico García Lorca


(Fuente Vaqueros, España, 1898 - Víznar, id., 1936) Poeta y dramaturgo español. Los primeros años de la infancia de Federico García Lorca transcurrieron en el ambiente rural de su pequeño pueblo granadino, para después ir a estudiar a un colegio de Almería.

Continuó sus estudios superiores en la Universidad de Granada: estudió filosofía y letras y se licenció en derecho. En la universidad hizo amistad con Manuel de Falla, quien ejerció una gran influencia en él, transmitiéndole su amor por el folclore y lo popular.

A partir de 1919, se instaló en Madrid, en la Residencia de Estudiantes, donde conoció a Juan Ramón Jiménez y a Machado, y trabó amistad con poetas de su generación y artistas como Buñuel o Dalí. En este ambiente, Lorca se dedicó con pasión no sólo a la poesía, sino también a la música y el dibujo, y empezó a interesarse por el teatro. Sin embargo, su primera pieza teatral, El maleficio de la mariposa, fue un fracaso.

En 1921 publicó su primera obra en verso, Libro de poemas, con la cual, a pesar de acusar las influencias románticas y modernistas, consiguió llamar la atención. Sin embargo, el reconocimiento y el éxito literario de Federico García Lorca llegó con la publicación, en 1927, de Canciones y, sobre todo, con las aplaudidas y continuadas representaciones en Madrid de Mariana Pineda, drama patriótico.

Entre 1921 y 1924, al mismo tiempo que trabajaba en Canciones, escribió una obra basada en el folclore andaluz, el Poema del cante jondo (publicado en 1931), un libro ya más unitario y madurado, con el que experimenta por primera vez lo que será un rasgo característico de su poética: la identificación con lo popular y su posterior estilización culta, y que llevó a su plena madurez con el Romancero gitano (1928), que obtuvo un éxito inmediato. En él se funden lo popular y lo culto para cantar al pueblo perseguido de los gitanos, personajes marginales marcados por un trágico destino. Formalmente, Lorca consiguió un lenguaje personal, inconfundible, que reside en la asimilación de elementos y formas populares combinados con audaces metáforas, y con una estilización propia de las formas de poesía pura con que se etiquetó a su generación.

Tras este éxito, Lorca viajó a Nueva York, ciudad en la que residió como becario durante el curso 1929-1930. Las impresiones que la ciudad imprimió en su ánimo se materializaron en Poeta en Nueva York (publicada póstumamente en 1940), un canto angustiante, con ecos de denuncia social, contra la civilización urbana y mecanizada de hoy. Las formas tradicionales y populares de sus anteriores obras dejan paso en esta otra a visiones apocalípticas, hechas de imágenes ilógicas y oníricas, que entroncan con la corriente surrealista francesa, aunque siempre dentro de la poética personal de Lorca.

De nuevo en España, en 1932 Federico García Lorca fue nombrado director de La Barraca, compañía de teatro universitario que se proponía llevar a los pueblos de Castilla el teatro clásico del Siglo de Oro. Su interés por el teatro, tanto en su vertiente creativa como de difusión, responde a una progresiva evolución hacia lo colectivo y un afán por llegar de la forma más directa posible al pueblo. Así, los últimos años de su vida los consagró al teatro, a excepción de dos libros de poesía: Diván del Tamarit, conjunto de poemas inspirados en la poesía arabigoandaluza, y el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (1936), hermosa elegía dedicada a su amigo torero, donde combina el tono popular con imágenes de filiación surrealista.

Valle Inclán


(Villanueva de Arosa, 1869 - Santiago de Compostela, 1935) Narrador y dramaturgo español, cuyo verdadero nombre era Ramón Valle Peña. La muerte de su padre le permitió interrumpir sus estudios de derecho, por los que no sentía ningún interés, y marcharse a México, donde pasó casi un año ejerciendo como periodista y firmando por primera vez sus escritos como Ramón del Valle-Inclán.
De vuelta a España, se instaló en Pontevedra; publicó diversos cuentos y editó su primer libro, Femeninas (1895) que pasó inadvertido para la crítica y el público. Viajó a Madrid, donde entabló amistad con jóvenes escritores como Azorín, Pío Baroja y Jacinto Benavente y se aficionó a las tertulias de café, que no abandonó ya a lo largo de su vida. Decidió dedicarse exclusivamente a la literatura y se negó a escribir para la prensa porque quería salvaguardar su independencia y su estilo, a pesar de que esta decisión lo obligó a una vida bohemia y de penurias.

Tuvo que costearse la edición de su segundo libro, Epitalamio (1897), y por esa época se inició su interés por el teatro. Una folletinesca pelea con el escritor Manuel Bueno le ocasionó la amputación de su brazo izquierdo. Con el propósito de recaudar dinero para costearle un brazo ortopédico que el escritor nunca utilizó, sus amigos representaron su primera obra teatral, Cenizas, que fue su primer fracaso de público, una constante en su futura carrera dramática.

En 1907, Valle-Inclán se casó con la actriz Josefina Blanco y, entre 1909 y 1911, se adhirió al carlismo, ideología tradicionalista que atrajo al autor por su oposición a la sociedad industrial, al sistema parlamentario y al centralismo político. En 1910, su esposa inició una gira por Latinoamérica en la que él la acompañó como director artístico. Durante el viaje, la compañía teatral de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza contrató a Josefina Blanco y, de vuelta a España, estrenó dos obras de Valle-Inclán, Voces de gesta (1911) en Barcelona y La marquesa Rosalinda (1912) en Madrid.

viernes, 1 de abril de 2011

Guerra Civil Española

El número de víctimas civiles aún se discute, pero son muchos los que convienen en afirmar que la cifra se situaría entre 500.000 y 1.000.000 de personas.

Cerca de 440.000 personas tuvieron que irse exiliadas a otros países.

Batalla del Ebro

La batalla del Ebro fue la mayor de cuantas se libraron en la Guerra Civil Española, pero también la más sangrienta y larga de toda la guerra. Tuvo lugar en el cauce bajo del valle del Ebro, entre la zona occidental de la provincia de Tarragona (Terra Alta) y en la zona oriental de la provincia de Zaragoza (Mequinenza) y se desarrolló durante los meses de julio a noviembre de 1938. Constituyó el enfrentamiento decisivo de la guerra ya que en ella se decidió el derrotero de la Guerra Civil Española, en un contexto europeo inmerso en la Crisis de los Sudetes que parecía a punto de estallar la guerra en la que quedaría unida la guerra de España. Aunque ejércitos republicanos lograron obtener una importante victoria inicial, tras la sangría en hombres y material del Ejército Popular de la República fue imposible evitar la derrota final del Bando republicano y después de 4 meses de lucha las tropas republicanas volvieron a cruzar el río Ebro. Después de esta importante derrota, quedó marcado el destino de la II República Española.

Batalla de Madrid

La Batalla de Madrid (denominada también la defensa de Madrid) es el conjunto de episodios bélicos sucedidos en la zona de Madrid durante el transcurso de la Guerra Civil Española. Tras el pronunciamiento del 17 y 18 de julio de 1936 la sublevación militar diseñada por el General Mola tiene lugar con éxito en el protectorado español de Marruecos y parte del norte de España. Tras el fracaso de la rebelión en Madrid, en los días posteriores al pronunciamiento con la caída del Cuartel de la Montaña y el de Campamento, la ciudad queda bajo el dominio gubernamental de la Segunda República Española. Desde este instante, la toma de la ciudad de Madrid era un objetivo militar para las tropas sublevadas. Desde el norte las tropas del general Mola y posteriormente desde el Sur-Este por las tropas de General Varela y Yagüe.

El intervalo que va desde el pronunciamiento hasta los primeros combates en diciembre ambos bandos van reforzando sus efectivos, y se van preparando para la confrontación, los militares sublevados reciben material militar y soldados de Alemania, Estados Unidos e Italia, así como el bando republicano de Francia, México y la Unión Soviética. Durante este intervalo ambos bandos se reorganizan políticamente y se renuevan sus estructuras de mando. El combate se realizó en un relieve de la Meseta Central, donde los obstáculos geográficos no son de relevancia para las operaciones militares y es relativamente fácil la maniobra de las fuerzas militares en ambos bandos. Con la excepción de las montañas septentrionales del Sistema Central.

El iniciador del plan fue el General Mola que analizando la situación diseñó un plan de avance centrípeto debido al poco apoyo previsto inicialmente por la Primera División Orgánica. La posesión de la capital era decisiva para el desenlace del conflicto, pues decidiría qué contendiente se haría con el control, ya que Madrid era un importante centro político, militar, estratégico y económico de primer orden además de la capital política y sede del gobierno de la República. Los combates realizados en la Sierra Norte de Madrid con las columnas provenientes de Pamplona, Valladolid y Burgos quedan estabilizadas a finales de julio de 1936. A partir de ese instante las tropas que avanzan por el sur comandadas por el General Franco tienen el protagonismo.

A pesar de que los principales combates tendrán lugar entre el otoño de 1936, y la primavera de 1937, desde el comienzo de la guerra hubo también importantes combates en áreas cercanas a la capital durante el verano y el otoño de 1936. La Defensa de Madrid tiene como particularidad haber sido la primera en la que se bombardeado a objetivos civiles dentro de una ciudad, algo que después se realizó en diversas ciudades españolas durante el conflicto español y después durante la Segunda Guerra Mundial.

Batalla del Jarama

La Batalla del Jarama se desarrolló entre el 6 y el 27 de febrero de 1937 dentro de la Guerra Civil Española.

La ofensiva la inició el ejército sublevado con la intención de cortar las comunicaciones de Madrid. Para algunos historiadores, esta ofensiva entra dentro de la Batalla de Madrid. El diseño de la operación inicial era una acción de gran envergadura por el este de Madrid, que incluía la toma de Arganda del Rey, cortando las comunicaciones hacia Valencia y subir hasta Alcalá de Henares para alcanzar la carretera de Barcelona. La batalla toma el nombre de las primeras operaciones con la conquista en poco más de cuatro días de la zona del río Jarama. Las unidades republicanas, dispersas en el inicio de la ofensiva, se agruparon al mando del general José Miaja el 15 de febrero, conformando en total cuatro Divisiones o Agrupaciones que consiguen evitar el avance hacia Arganda. El ejército republicano contó entre los combatientes con las Brigadas Internacionales, en concreto las brigadas XI, XII, XIV y XV, que combatieron entre el Jarama y Morata de Tajuña.

La defensa republicana no sólo retrasó los planes nacionales de cercar Madrid, sino que hizo lo mismo con el final de la guerra.

Brigadas Internacionales

Las Brigadas Internacionales fueron unidades militares compuestas por voluntarios extranjeros de 54 países que participaron en la Guerra Civil Española junto al ejército democrático de la II República, enfrentándose a los sublevados dirigidos por Francisco Franco, que recibió ayuda de la Alemania nazi y de la Italia Fascista.

Según los datos manejados por los estudios realizados en Estados Unidos por la Brigada Lincoln y por el historiador Andreu Castell, llegaron a participar en total 59.380 brigadistas extranjeros, de los cuales murieron más de 15.000; al mismo tiempo los internacionales no sobrepasaron más el número de 20.000 hombres presentes en los frentes en cada periodo de la guerra.

La nacionalidad más numerosa fue siempre la francesa, con una cifra cercana a los 10.000 hombres, buena parte de ellos de la zona de París. La mayoría no eran soldados, sino trabajadores reclutados voluntariamente por los partidos comunistas o veteranos de la Primera Guerra Mundial.

Su base se encontraba en el aeródromo de Los Llanos, en Albacete. Las Brigadas participaron en la defensa de Madrid en 1936, las batallas del Jarama, Guadalajara, Brunete, Belchite, Teruel, Aragón y el Ebro, siendo retiradas a partir del 23 de septiembre de 1938, a fin de modificar la posición ante la intervención extranjera del Comité de No intervención.

Bombardeo de Guernica

El Bombardeo de Guernica (Operación Rügen) fue un ataque aéreo realizado sobre esta simbólica población vasca el 26 de abril de 1937, en el transcurso de la Guerra Civil Española, por parte de la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana, que combatían en favor de los sublevados. Las estimaciones actuales de víctimas cifran los fallecidos en un rango que abarca de los 120 a los 300 muertos, 126 según el estudio más reciente y exhaustivo.

El de Guernica no fue el primer bombardeo en alfombra con el objetivo de destruir una ciudad, pues de hecho constituía un objetivo militar vital en ese momento (cortar la retirada y aprovisionamiento de las tropas del frente popular en la campaña de Vizcaya). Sin embargo, gracias a la falsa calificación como "ataque a la población civil", la repercusión internacional que alcanzó este bombardeo unido a su utilización propagandística, ha hecho que sea una masacre mundialmente conocida y considerada como un icono antibélico. Debido a ello, la tragedia fue instrumentalizada por ambos bandos y mitificada con fines propagandísticos. En un principio los sublevados atribuyeron la destrucción de la ciudad a los republicanos, como había sucedido en Éibar e Irún, pero pronto se reveló al mundo la realidad de los hechos debido a la presencia en Bilbao de varios periodistas ingleses de importancia como George Steer (The Times). El gobierno de Juan Negrín utilizó el bombardeo como insignia del antifranquismo, adaptando Pablo Picasso uno de sus cuadros para la Exposición Internacional de París de 1937. Esta obra se convertiría en uno de los iconos más sobresalientes de la pintura del siglo XX y del antibelicismo.

Con todo, no fue el primer bombardeo que habían llevado a cabo los aliados de los nacionales en Vizcaya, dado que un mes antes aviones italianos habían bombardeado Durango el 31 de marzo durante 20 minutos, causando unos 294 muertos (ver Bombardeo de Durango). Tampoco fue la primera vez que la población civil fue atacada (en febrero de 1937, la misma Legión Cóndor había ametrallado a la columna de refugiados civiles en la carretera entre Málaga y Almería causando cientos de víctimas). Ni tampoco fue la última, puesto que en 1938 la ciudad de Alicante sufrió el Bombardeo del 25 de mayo. Del mismo modo, cabe señalar que la aviación republicana ya había realizado bombardeos sobre poblaciones bajo control "nacional" como Oviedo, Zaragoza o Córdoba, en agosto de 1936.

En 1997, el entonces presidente de Alemania, Roman Herzog, en carta leída a los supervivientes del bombardeo por el embajador alemán en España con motivo del 60 aniversario, pidió públicamente perdón por la manifiesta autoría alemana del bombardeo.

Calvo Sotelo


José Calvo Sotelo (Tuy, Pontevedra, 6 de mayo de 1893 — Madrid, 13 de julio de 1936) fue un político y jurisconsulto español, ministro de Hacienda entre 1925 y 1930 (durante la Dictadura de Primo de Rivera). En un exilio autoimpuesto ser juzgado por sus responsabilidades como ministro de la dictadura durante los primeros años de la Segunda República, no obstante fue elegido diputado en todas las legislaturas, incorporándose a su escaño tras una amnistía durante el bienio radical-cedista en 1934. Destacó como líder de las fuerzas que pretendían la instauración de una monarquía autoritaria corporativista, a través del partido Renovación Española, aunque no mantuvo muy buena relación con las otras fuerzas de la derecha: la mayoritaria, partidaria de contemporizar con la República (CEDA) y las más próximas al fascismo, como Falange Española.

En el tenso periodo entre febrero y julio de 1936, protagonizó varios debates en las Cortes en los que pidió al Gobierno que restableciese el orden público, a su juicio totalmente quebrado, reclamando que en caso contrario tal tarea fuera asumida por el Ejército. En la madrugada del 13 de julio de 1936 un grupo de guardias de Asalto y de militantes socialistas le detuvo ilegalmente en su domicilio y le asesinó. Este suceso fue el que provocó que el general Francisco Franco, decidiese unirse al golpe de Estado que desde hacía tiempo se preparaba contra la República. En la dictadura fue honrado como Protomártir de la Cruzada o Protomártir del Movimiento Nacional

Juan Negrín


Juan Negrín López (Las Palmas de Gran Canaria, 3 de febrero de 1892 - París, 12 de noviembre de 1956) fue un médico fisiólogo y político español, Presidente del Gobierno de la II República entre 1937 y 1945, ya en el exilio.

El caso de Negrín fue atípico en la política española. Se incorporó tardíamente a ella tras labrarse una carrera de investigador como médico y profesor de fisiología, y dirigir una clínica privada en Madrid. Se afilió al PSOE en el año 1929, abandonando sus actividades investigadoras. Además, hablaba varios idiomas, algo inhabitual para los políticos españoles.

Presidente del gobierno de la República desde 1937 hasta 1939, Juan Negrín fue uno de los personajes más controvertidos de la Guerra Civil Española. Según el historiador Stanley G. Payne, tras el fin de la guerra no había personaje más odiado. El bando franquista lo consideraba un «rojo traidor», en tanto que dentro del campo republicano, una parte de sus correligionarios le echaban en cara la prolongación inútil de la guerra, las atrocidades de las checas y su subordinación a los planes de la Unión Soviética. El PSOE, controlado por Indalecio Prieto, decidió su expulsión del partido en 1946, acusándolo de subordinación al Partido Comunista de España y la Unión Soviética.

La figura de Juan Negrín ha sido reivindicada en los últimos tiempos por estudios como los de Santiago Álvarez, Manuel Tuñón de Lara, Ángel Viñas o Enrique Moradiellos, donde lo ensalzan como uno de los mayores y más preparados estadistas en la España del siglo XX. Otros autores como Francisco Olaya Morales o Pío Moa no comparten esta opinión

Largo Caballero


Obrero de oficio, en 1890 ingresó en las filas de la UGT y unos años después en el Partido Socialista Obrero Español. Con Alfonso XIII en el trono, inicia su trayectoria política como concejal del Ayuntamiento de Madrid y en 1911 accede a la vicepresidencia de la UGT. Desde aquí tuvo una destacada actuación en la manifestación que tuvo lugar en 1917. Esta circunstancia le llevó a la cárcel, pero no tardó en salir en libertad al ser elegido diputado en 1918. Fue nombrado secretario general de UGT y apoyó el colaboracionismo con la dictadura de Primo de Rivera. Incluso, en 1924 fue uno de los integrantes del Consejo de Estado, pero no tardó demasiado tiempo en acabar alejándose de la política de Primo.
Con el advenimiento de la II República en 1931 y con Alcalá Zamora en la presidencia, detentó la cartera de Trabajo, puesto que mantendría con el gobierno provisional de Manuel Azaña. A él se debe una reforma que afectaba a la relación entre trabajadores y empresarios, a través de la creación de un jurado mixto. Este tipo de actuaciones levantaron suspicacias en otras facciones del partido, dirigidas por Besteiro, que le acusaban de colaboracionista con la república burguesa. En 1932 fue nombrado presidente en el congreso que celebró el PSOE e impuso de nuevo su doctrina.
Desde 1934 sustituyó a Besteiro en la secretaría general de la UGT. Participó en los movimientos obreros acontecidos en octubre y se adhirió a las posturas más radicales que defendían los derechos de los trabajadores, por lo que fue apodado el "Lenin español". Sin embargo, a estas alturas el partido ya tenía demasiados problemas y los intereses estaban divididos, por lo que dejó en 1935 la presidencia del PSOE.
En septiembre de 1936, durante la Guerra Civil, fue nombrado Presidente del gobierno y ministro de Guerra. Pero los acontecimientos ocurridos en la batalla de Madrid le obligaron primero a trasladarse a Valencia y luego a dimitir de los dos cargos que desempeñaba. En 1939 se traslada a Francia. Es detenido por el gobierno de Vichy y llevado a un campo de concentración nazi, donde estuvo preso hasta 1945.

Federico Garcia Lorca


Federico García Lorca (Fuente Vaqueros, Granada, 5 de junio de 1898 – entre Víznar y Alfacar, ibídem, 19 de agosto de 1936) fue un poeta, dramaturgo y prosista español, también conocido por su destreza en muchas otras artes. Adscrito a la llamada Generación del 27, es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX. Como dramaturgo, se le considera una de las cimas del teatro español del siglo XX, junto con Valle-Inclán y Buero Vallejo.

Murió ejecutado tras la sublevación militar de la Guerra Civil Española, por su afinidad con el Frente Popular y por ser abiertamente homosexual.

Al instaurarse la Segunda República española, Fernando de los Ríos fue nombrado Ministro de Instrucción Pública. Bajo el patrocinio oficial, se encargó a Lorca la co-dirección de la compañía estatal de teatro «La Barraca», donde disfrutó de todos los recursos para producir, dirigir, escribir y adaptar algunas obras teatrales del Siglo de Oro español. Escribió en este período Bodas de sangre, Yerma y Doña Rosita la soltera.

En 1933 viajó a la Argentina de la Década Infame para promover la puesta en escena de algunas de sus obras por la compañía teatral de Lola Membrives y para dictar una serie de conferencias, siendo su estancia un éxito: a manera de ejemplo, su puesta de La dama boba —durante años olvidada[3] , descubierta, editada y reeditada por la Universidad de La Rioja[4] —, de Lope de Vega, atrajo a más de sesenta mil personas. Co-fundador el 11 de febrero de 1933 de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética, creada en unos tiempos en que la derecha sostenía un tono condenatorio en relación a los relatos sobre las conquistas y los problemas del socialismo en la URSS. Entre este año y 1936 escribió Diván de Tamarit, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, que conmovió al mundo hispano, La casa de Bernarda Alba y trabajaba ya en La destrucción de Sodoma cuando estalló la Guerra Civil española.

General Mola


Tras la proclamación de la República, el 14 de abril de 1931, Mola fue encarcelado y separado del servicio activo. Después de la fallida sublevación del general Sanjurjo en 1932, y a pesar de que no había tenido intervención alguna, el Gobierno de Manuel Azaña le pasó a la segunda reserva. Los problemas económicos que se derivaron de la suspensión de sueldo lo llevaron a hacer juguetes y a escribir en distintos medios para conseguir algo de dinero.

En mayo de 1934 Mola fue amnistiado y regresó al ejército, colaborando en el Estado Mayor Central del Ejército con el general Francisco Franco y otros. En agosto de 1935 fue nombrado general jefe de la Circunscripción Oriental de Marruecos, con sede en Melilla, y a finales del mismo año Jefe Superior de las Fuerzas Militares de Marruecos, con sede en Tetuán, capital del Protectorado español de Marruecos.

Tras su llegada al poder, en febrero de 1936, el gobierno del Frente Popular trasladó a varios mandos militares para tratar de desmontar la conspiración militar en ciernes. Mola fue nombrado gobernador militar en Pamplona, por considerarse éste un lugar alejado donde permanecería al margen de los asuntos políticos.

Queipo de Llano


Gonzalo Queipo de Llano y Sierra (Tordesillas, 5 de febrero de 1875 – Sevilla, 9 de marzo de 1951) fue un militar español, teniente general del arma de Caballería, célebre por su participación en la Guerra Civil Española.

Educado en un seminario, combatió en la Guerra Hispano-Estadounidense y en la Guerra del Rif, ascendiendo a general de brigada en 1923. Aunque apoyó en un principio al dictador Miguel Primo de Rivera, sus críticas hacia su política provocaron su postergamiento y traslado a la reserva en 1928. Conspiró para derribar la monarquía alfonsina y dirigió la Cuartelada de Cuatro Vientos (1930), lo que le obligó a exiliarse en Portugal. Proclamada la República, fue nombrado Capitán General de Madrid e Inspector General del Ejército, contribuyendo de forma fundamental al éxito de las reformas militares de Manuel Azaña. Con posterioridad fue nombrado Jefe de del Cuarto Militar del presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, del que llegaría a ser consuegro, hasta que renunció en 1933 a raíz de las críticas recibidas, dado su cargo, por una serie de injerencias en la vida política.

Cada vez más descontento con el rumbo que iba tomando la política republicana, y en especial tras la destitución de Alcalá Zamora, fue junto con Mola y Sanjurjo uno de cabecillas principales del golpe de Estado contra la Segunda República, cuyo fracaso parcial originó la Guerra Civil Española.

Con un número reducido de hombres[1] dirigió el golpe militar en Sevilla, uno de los baluartes frentepopulistas, e inició una fuerte represión que ocasionó solamente en Sevilla en el periodo comprendido entre el 18 de julio de 1936 y enero de 1937 la muerte de 3.028 personas.

Se destacó por su uso de la radiodifusión como medio de guerra psicológica, con sus famosas charlas a través de Unión Radio Sevilla. Nombrado Jefe del Ejército del Sur, asumió el gobierno militar y civil, y a lo largo de la guerra actuó con casi total independencia, lo que llevó a ser conocido como el «Virrey de Andalucía».

Ascendido a teniente general y condecorado con la Laureada de San Fernando tras su triunfo en la Guerra Civil, fue sin embargo cada vez más postergado por Franco, al que se refería con el pintoresco apodo de «Paca la Culona»

Franco


Francisco Franco Bahamonde (Ferrol, La Coruña, 4 de diciembre de 1892 – Madrid, 20 de noviembre de 1975), conocido como Francisco Franco o simplemente Franco, fue un militar y dictador español, golpista integrante del pronunciamiento militar de 1936 que desembocó en la Guerra Civil Española.

Fue investido como Jefe Supremo del bando sublevado el 1 de octubre de 1936, ejerciendo como Jefe de Estado de España desde el término del conflicto, hasta su fallecimiento en 1975. Líder del partido único Falange Española Tradicionalista y de las JONS, fue inspirador del movimiento ideológico totalitario en sus inicios, dictatorial después, conocido como franquismo. Aglutinó en torno al culto a su persona, a diferentes tendencias del conservadurismo, del nacionalismo y del catolicismo opuestas a la izquierda política y al desarrollo de formas democráticas de gobierno.

Hindenburg


Hindenburg se retiró del Ejército en 1911, cuando contaba 63 años de edad, pero tres años más tarde, al comenzar la Primera Guerra Mundial, se reincorporó como comandante en jefe del VIII Ejército, que operaba en el Frente del este. Al vencer al Ejército ruso en la batalla de Tannenberg (1914), se convirtió en héroe, consiguió fama y honor y fue nombrado Mariscal de campo. Desde entonces se le conoció como "El Vencedor de Tannenberg".

En agosto de 1916 entró a formar parte del Estado Mayor junto a Erich Ludendorff. En 1918 intentó salvar la monarquía, aconsejando a Guillermo II que abandonase el país. Procuró sofocar los disturbios entre la población colaborando con el nuevo gobierno. Al firmarse el Tratado de Versalles en julio de 1919, Hindenburg dimitió. Ante la comisión de investigación de la Asamblea Nacional afirmó que el Ejército Alemán había sido invicto en el campo de batalla y que la derrota había sido debida a la Revolución de Noviembre. De esta forma, dio pie a la leyenda de la puñalada por la espalda (Dolchstoßlegende).